La educación diferencial en Chile

La educación diferencial en Chile

La pedagogía es ciencia es enseñar, es decir, un campo de conocimiento que se ocupa del proceso educativo, tanto en la educación como en la crianza. Hay muchos campos de estudio, uno de ellos, que se ha ido desarrollando de forma muy dinámica en los últimos años, es la educación diferencial.

La educación diferencial y su esencia

La esencia de la educación diferencial es ayudar y apoyar a personas con diversas limitaciones que afectan significativamente su proceso educativo y de crianza, así como su socialización. Su tarea es enseñar, apoyar la crianza y la revalidación, es decir, mejorar las funciones reducidas y compensarlas con las que están debidamente educadas. La educación diferencial se ocupa de la realización de las clases de rehabilitación, es decir, aquellas que, por un lado, corrigen los déficits existentes en la medida de lo posible, y por otro, intentan sustituir las funciones reducidas por las que son las fortalezas de una persona determinada.

En principio, este departamento de pedagogía debía atender únicamente a personas con discapacidad física, aunque su desarrollo dinámico significa que brinda ayuda especializada a cada vez más colectivos. Hoy en día, se supone que la educación diferencial también ayuda a desarrollar el potencial y a motivar a las personas que muestran habilidades intelectuales por encima del promedio al esfuerzo cognitivo.

Ramas dentro de la educación diferencial

Los departamentos de educación diferencial son:

Pedagogía de rehabilitación: se ocupa de personas con necesidades educativas especiales debido a una discapacidad intelectual o física. Como parte de la pedagogía de la rehabilitación, distinguimos varias áreas, como la oligofrenopedagogía (educación y crianza de personas con discapacidad intelectual), la tiflopedagogía (educación y crianza de personas con discapacidad visual) y la surdopedagogía (educación y crianza de personas con discapacidad auditiva).

La pedagogía terapéutica, también conocida como pedagogía terapéutica, se ocupa de educar y apoyar la educación de personas con enfermedades crónicas o incurables y personas con discapacidades físicas, cuya condición de salud dificulta o impide la educación estándar en la institución. Entre sus tareas se encuentran la docencia en condiciones adaptadas a las capacidades de una determinada persona en colaboración con el personal médico y una serie de actividades encaminadas a mejorar la calidad de vida del enfermo, incluido su funcionamiento social y emocional.

Pedagogía de rehabilitación: se ocupa de la educación y la crianza de las personas en riesgo de inadaptación social y que presentan trastornos del comportamiento, lo que es confirmado por un especialista. Estas personas están sujetas a influencias de rehabilitación social, es decir, todos los procesos destinados a inculcar y desarrollar patrones correctos de funcionamiento en el individuo. Se lleva a cabo, entre otros, en cárceles, centros socioterapéuticos, pero también en escuelas o incluso en la familia. Así, la pedagogía de la rehabilitación social se ocupa de apoyar las actividades de rehabilitación social, así como de luchar por el desarrollo general de una persona, excluyendo los factores negativos que perturban este desarrollo. En la práctica, esto significa tomar medidas para que una persona se comporte de manera aceptable. Se realizan entrevistas y consultas, y se puede incluir terapia psicológica y pedagógica, especialmente en el caso de numerosos retrasos educativos. En muchos casos, la formación en habilidades sociales, la formación en control emocional dan buenos resultados.

Curiosamente, la educación diferencial también se ocupa de personas eminentemente superdotadas y, por lo tanto, su departamento, llamado pedagogía de superdotados, se está desarrollando dinámicamente. Estas interacciones están dirigidas a personas con un potencial intelectual excepcionalmente alto y / o aquellas que muestran talentos sobresalientes, por ejemplo, artísticos, deportivos, etc., desarrollando talentos. Parecería que las personas superdotadas son un material ideal para los profesores. Nada podría estar más equivocado. Trabajar con personas extremadamente talentosas no requiere menos compromiso que trabajar con personas con necesidades especiales.

Es necesario saber trabajar con un alumno superdotado para utilizar adecuadamente su potencial y apoyar el desarrollo de los talentos manifestados para no perderlos. Las personas superdotadas a menudo son conscientes de sus habilidades y pueden ser irrespetuosas con el proceso educativo, ya que adquirir conocimientos es fácil para ellas. Las tareas de un educador especial en este punto incluyen monitorear el trabajo de una persona determinada y dirigir su desarrollo mientras se moviliza hacia un esfuerzo cognitivo adecuado a sus altas capacidades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.